LOS AMADOS
presentan
RUTILANTES
Última Función, 29 de Junio

Los Amados es una amalgama perfecta de teatro y música. Aquí, como en cada puesta, el tema central es el amor.
Con un profundo estudio del género kitsch, de la época dorada del bolero y de la música latinoamericana en general, Los Amados interpretan personajes atemporales que visten con reminiscencias de los años '50 y '60 y hablan con tono centroamericano. En su fantasía, ellos están en una interminable gira por el mundo, resultado de ser “reconocidas estrellas rutilantes de la música latinoamericana que difunden su mensaje de amor”.
En Rutilantes, la orquesta suena en vivo (guitarra, contrabajo, trompeta, percusión, teclado, voces) y ejecuta canciones de ritmos latinos (bolero, salsa o chachachá), tanto propias como de reconocidos compositores.
El grupo nació en 1989 actuando en conocidos reductos under. En 1991 fue seleccionado para participar de la II Bienal de Arte Joven organizada por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y a partir de allí presentó más de una docena de espectáculos, que abarcan un público altamente heterogéneo.
Viernes a las 23.50
Nominados al premio Gardel 2007
Mejor álbum artista romántico – melódico.
Nota en Ciudad.com.ar
Amor not dead
A base de romance sobre el escenario se convirtieron en uno de los grupos más originales. Hablando del amor, explican por qué los boleros, las rumba y el merengue nunca pasan de moda.
"La vida está atravesada por la búsqueda del amor en cualquiera de sus formas. Cantarle al amor es disfrutarlo y sacarle dramatismo... aunque, claro, no siempre se puede" , suelta Alejo "el Chino" Amado (alter ego de Alejandro Viola), un personaje romántico como pocos, hedonista y siempre seductor, que hace casi 20 años formó el grupo Los Amados para dedicarse a los boleros y otras canciones que hablan de amores y desamores (¡escuchalas!). Es que lo que mejor sabe hacer el hombre es hacerle honor a las mujeres y al estado de enamoramiento. Está claro: el Chino es un galán de los que ya no quedan. O pretende serlo.
Pero, ¿quiénes son Los Amados? "El grupo surgió en 1989, como un sketch para una fiesta de cumpleaños. Era un juego, una gran improvisación. Pero gustó tanto que nos llamaron para otras fiestas, así que decidimos armar un proyecto serio. Después la banda se disolvió y yo la rearmé, con nuevos músicos. En el camino se fueron yendo algunos y aparecieron otros, pero el grupo como tal existen hace 18 años", cuenta el Chino, que está presentando Rutilantes, su segundo "larga duración" (sí, así prefiere llamar él a sus discos).
Clásicos con aroma latino como Reloj, Noche de ronda y Vereda tropical, pero también temas de su autoría, desfilan en un espectáculo que transporta a Centroamérica e incluye pasajes humorísticos que no tienen tinte burlesco, sino todo lo contrario: son caricaturas de algunos maestros latinos, creadas con admiración y cariño. "En Los Amados hay referencias a tics de cantantes universales, no sólo imitamos a los intérpretes de boleros de los años cincuenta. Para eso hemos tenido que escuchar a maestros como Ernesto Lecuona, Chucho Valdes, Cachaíto, arreglos vocales como los de Los Zafiros o Los Panchos y también a artistas más cercanos como Les Luthiers y bandas de jazz".
Entre las creaciones que interpretan los actores-músicos envueltos en trajes de chirriantes colores y motivos frutales (¡que viva lo kitsch!) y las tímidas apariciones de la genial Raquelita (en el universo amado, un pequeño prodigio judío del piano descubierto en un kibbutz de Nicaragua) el show vuela, alegra y alcanza su objetivo: "de aquí todos se irán enamorados", prometía el Chino Amado para dar comienzo a la función. Al menos, todos se levantan de la butaca enamorados del show.
¿Siguen teniendo vigencia las rumbas, los merengues y el cha cha cha en estos tiempos que corren? El Chino jura que sí: "Estamos pasando por un momento de necesidad de vínculos fuertes y todo lo que lleva a ellos hoy cobra vigencia". Habrá que creerle.
Diario Perfil – domingo 28 de enero 2007
Mi vida es un bolero
Por Alejandro Karasik
Opinión: !!!! Muy bueno
El grupo nació a fines de la década del 80 actuando en reductos under y a partir de allí, crearon más de una docena de espectáculos destinados a cualquier tipo de público y ambiente. Sin embargo, esta trayectoria les es completamente ajena en el mundo de ficción que recrean. Los Amados interpretan personajes que se quedaron detenidos en la época dorada de los boleros. Una inadecuada percepción de la realidad les hace creer que son un conjunto de fama internacional de origen centroamericano y en perpetua gira mundial. Su inusual líder, Alejandro Viola, hace alusión a la Argentina como un punto más de su recorrido aunque destaque a este público como el más afectuoso. Resultado de ser “reconocidas estrellas rutilantes de la música latinoamericana” difunden su mensaje de amor y pasión. La premisa des espectáculo es que “todo el mundo se vaya enamorado”; para ello, Alejo “Chino” Amado (tal es el nombre de fantasía que asume Viola) y su contraparte en el contrabajo Tito Richard Junquera (Lisandro Fiks) se pierden en largas disquisiciones sobre la naturaleza metafísica del amor y arriban a idealizadas conclusiones en este café concert que amalgama el teatro y la música. Los Amados, a fin de generar fantasía, realizan un profundo estudio del género kitsch y de la música latinoamericana en general y para llevarla a cabo, hablan con tono caribeño y visten con reminiscencias de los años 50 y 60. Jopos, gomina y peluquines, sacos estampados y diseños a lo Carmen Miranda son algunos de los elementos que, sumados a falsas palmeras y flamencos distribuidos por el escenario, crean la perfecta atmósfera de hotel casino caribeño. La orquesta suena en vivo (guitarra, contrabajo, trompeta, percusión, piano y voces) y ejecutan con exagerado carisma actoral canciones de ritmos latinos (bolero, salsa o chachachá) tanto propias como de compositores reconocidos.

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