| Entrevista
realizada en el estudio mayor de radio "La isla".
El martes 11 de Junio del 2002 a Norma Aleandro por
Vilma Ferrari en la columna literaria del programa "Te
acordarás de mi", que conduce Martín
Bermúdez.
IVILMA:
(introducción)... es interesante que los oyentes
sepan que publicas desde el año 70, aunque hoy
vamos a hablar de algo más reciente. Hay algunas
publicaciones anteriores importantes como “Los
chicos quieren entrar”, “Los cuentos y poemas
de Atenazor”, “Diario Secreto”, “Puertos
lejanos”. Tu actividad en la literatura, tiene
que ver con el cuento, con la poesía y con el
teatro.
V: ¿En cuál de ellos
te sentís más cómoda para la creación,
en el cuento, la poesía o en el teatro?
N: No,... en el momento que lo hago... estoy cómoda
en ese, no es que me propongo de pronto escribir una
obra de teatro o contar un cuento, sino que... voy escribiendo
y la historia me lleva que sea para el lado de la literatura
dramática o no... o de pronto estoy garabateando
algo y va surgiendo para un poema, no me propongo...
entonces, no te podría decir que uno me atrae
más que el otro, sino que en su momento...
V: Es decir que es un producto
exclusivo de la creación... no de la voluntad,
surge naturalmente...
N: Tal vez el tema mismo me va dictando por donde tomar
y de pronto surge un cuento o una obra de teatro.
V:¿En qué te sentís
más cómoda dirigiendo, una obra de teatro
que es tuya... que la viste interiormente... que se
gestó dentro tuyo o en una obra de teatro de
otro autor? ¿Qué es más fácil
o que tiene de diferente? ... decir más fácil
es jerarquizar mal la cosa. La pregunta es qué
tiene de diferente.
N:Tiene de diferente mucho... a mi dirigir una obra
que no es mía, me interesa siempre... bueno siempre
que me interese la obra, porque hay un mundo por descubrir
y también una aventura por caminar. En una obra
mía, tengo un proyecto más corto de aventura,
la aventura está, en qué voy a hacer con
los actores, por dónde vamos a llegar a esto
que yo ya sé que escribí, a esto que yo
ya sé cual es la intención, aunque también
se puede buscar otras... pero hay menor aventura. Yo
te diría que más allá de que con...
“De Rigurosa Etiqueta” estoy feliz de haberla
dirigido, me encontré con un grupo donde pudimos
volar juntos y divertirnos muy bien.
V: Eso se vio muy bien. Estuve
en el ensayo general, se notaba la sincronía,
se veía el espíritu que había y
el goce por hacerlo.
N: Pero preferiría que me la dirigiera otro,...
las obras mías y yo dirigir la de otros. Lo mismo
que actuar, lo mismo que actuar... yo no me escribo
personajes pensando en mi, en las obras de teatro y
la prueba está que no hay personajes para mi
edad, como para mí y creo que no me divertiría
hacerla porque ya sé ese trayecto de aventura...
no es tan profundo.
V: ... no es tan profundo...
N: No
V: La última pregunta general
que te quiero hacer antes de ir a De Rigurosa Etiqueta
es si consideras que la obra de teatro no está
concluida hasta ser representada.
N: Tal cual. De ahí que
sea tan difícil leer literatura dramática,
hay pocos lectores de literatura dramática, porque
siempre es algo como no acabado, no terminado, puede
estar maravillosamente expuesto, digo un Shakespeare,
mejor que eso imposible, además da ideas nuevas
y trae las más antiguas y las más profundas,
también para que reflexionemos sobre el hombre,
sobre las relaciones humanas, etc. la mente humana y
el alma humana. Pero esas obras no existen como literatura
hasta que no están puestas de pie.
V: ...inclusive en la literatura
dramática moderna. El caso de “La voz humana”,
vimos varias representaciones y siempre son diferentes.
N: Exacto. Incluso obras del absurdo.
V: Eso también te quería
preguntar. ¿Te parece que tu obra “De Rigurosa
Etiqueta” está encuadrada en el teatro
del absurdo?
N: No, ojalá si, pero no, no, mi obra no está
encuadrada en el absurdo, digo ojalá si, sería
que ese tema es un absurdo, pero desdichadamente no,
creo que tiene más del gran guiñol, de
la comedia fuertemente negra, o... de humor negro en
este caso...
V: Pero hay algún momento
que tiene ese esplendor del teatro del absurdo, me dio
la sensación... como lectora y como espectadora
N: Hay momentos que salta, se va de una realidad cotidiana
y salta a una propuesta hacia el final sobretodo, que
tiene que ver más con el teatro del absurdo.
V: A eso me refería, el
final es inesperado, es brillante. Sigue toda una lógica,
también el final estaría dentro de esa
lógica pero uno no lo espera.
N: Exacto.
V:Por lo menos me pasó
a mí como espectadora.
N: No lo pensé como una trampa al público,
sino como un salto donde esa gente se
ha desfasado hacia un lugar, donde no queda nada realista
para mostrar, sino que pegan ellos un salto y crean
una cosa diferente.
V: Si, es una cosa diferente,
además, el público va participando, hay
algo que me llamó mucho la atención y
es lo que lograron y que tiene la obra en si misma de
hacer dos escenarios, uno virtual y otro real y como
espectador uno está viviendo los dos.
N: Exacto
V: Porque está esperando
que viene del otro con el mismo interés y atención
que le presta al real y por último uno no sabe
cuál es el virtual y el real..
N: Exactamente. Eso es lo que sucede, ese enfrentamiento
de espejos que tiene el espectador es muy... muy raro
y nos sirvió muy bien para esta obra.
V: Te quiere hacerte una pregunta,
MARTÍN
M: Esta semana en nuestro programa,
estamos hablando de la herencia. La herencia se puede
tomar desde muchos puntos de vista, inclusive desde
la herencia cultural, pero en uno de los análisis
desgranábamos que es entre otras cosas un juego
de responsabilidades. La responsabilidad del que recibe
y la responsabilidad del que la deja. En este momento
que es tan particular para el país hay una especie
de rebrote de movimientos culturales que en definitiva
sirve para realzar a la gente que tiene trayectorias
tan marcadas como la tuya. Pero si vos tuvieras que
pensar en qué herencia tenemos que dejar nosotros
mirando al futuro porque esa es la parte de nuestra
responsabilidad ¿cuál es la herencia que
te gustaría dejar a la Argentina hoy?
N: Como herencia me parece que es interesante dejar
una herencia más bien clara de... nuestra cultura,
de como somos, culturalmente que es como somos... como
somos culturalmente, es realmente como somos... más
clara en el sentido... sin perder ese sentido de globalización
interesante que ha sucedido y sin renegar de él
porque creo que nunca se debe renegar de algo nuevo
que se nos aparece, creo que tenemos que ser mucho más
nosotros mismos justamente para poder aceptar esa globalización
y entrar en ella, con algún sentido, ¿no?.
Creo que nosotros y cualquier otro país y el
nuestro se lo merece porque tenemos una cultura, una
herencia cultural, muy fuerte, muy grande, muy interesante,
pero también muy variopinta. Una herencia que
va desde un Arlt, a un Borges... desde la pintura de...
Alonso a... Seguí, a figurativos, no figurativos,
músicas como Piazzola o Ginastera, tenemos una
variedad tan grande y en las ciencias lo mismo.
M: Una de las cosas que acabás
de decir que yo rescato de lo que pienso y me encanta
que lo diga una personalidad tan fuerte de la cultura
como vos, el hecho de reafirmar la personalidad, porque
mucha gente piensa que frente a la globalización
la personalidad de los pueblos debería diluirse
y es todo lo contrario, tu presencia en la globalización,
tu presencia exitosa de alguna manera en la globalización
pasa justamente por reafirmar los valores locales.
N: Exactamente. ¿A vos te interesaría
más Finlandia, si Finlandia se pareciese tanto
a la Argentina?
M : No...
N: No, verdad. A mí me interesa de Finlandia
y saber de ellos, que me cuenten, que me cuenten todos
los cuentos finlandeses y sus historias y su mundo y
su música justamente porque no se parece a la
mía y eso me va a enriquecer. En la medida que
todos nos parezcamos y comamos los mismos chorizos,
realmente vamos a terminar borrándonos, como
raza humana.
M: ...es el absurdo de un fast
food puesto en la Piazza Navona
N: Y ahí cuando uno reniega de pronto de la globalización,
cuando lo que tiene
realmente que tener cuidado es cómo nos globalizamos.
M: En realidad es una polarización,
en ese caso, ¿no?.
N: Como de pronto decir no sirve la PC, que horror internet,
no, ¡qué maravilla! ¡Qué maravilla!,
ahora qué hacemos también con eso, cómo
lo usamos y ahí está la responsabilidad
de la herencia.
M: No deja de ser una herramienta
la cual el hombre sigue siendo quien la maneja.
N: Como el banquito que sirve para sentarse o pegarle
a alguien en la cabeza y matarlo, no es una herramienta
es algo que el hombre hace, tiene que ser con un fin,
bueno... tener claro el fin de la herencia que dejamos
es interesante.
M: La preocupación de la
gente... escuchaba en un programa periodístico
hace un par de días, la gente confunde mucho
la globalización en términos políticos
e históricos con la globalización de las
comunicaciones, puede haber sido vehículo pero
no es el “totum” de la globalización,
¿no?...
N: Pero por supuesto, digo siempre fue interesante el
intercambio que hicieron las culturas... el camino de
la seda y lo que se intercambiaba en cualquier plaza
donde se comerciaba en la antigüedad... hoy en
día, pero, lo interesante es justamente ese intercambio.
M: ...y a parte es porque gracias
a ese intercambio y que las comunicaciones son fluidas,
afuera conocen a Norma Aleandro, y la conocen en serio,
una cosa que a mí en particular me da orgullo,
es porque cada vez uno muestra este tipo de cultura
que también esta en la Argentina, que existe,
que es importante, es motivo de orgullo, yo tengo que
agradecértelo porque realmente me he sentido
siempre tan bien representado por vos, Norma, es un
orgullo tenerte en este momento en el programa sos invitada,
de Vilma, ella siempre me trae sorpresas. Te doy el
pase con ella y muchas gracias.
V: Norma, ¿te puedo hacer
una pregunta más?
N: Claro.
V: Quiero agregar que este volumen
que tiene “De Rigurosa Etiqueta”, trae también
“ “La princesa se muere sobre el piano de
cola”, “La bicicleta acuática”
y “La gata que mira”. Tengo preguntas para
todas pero elegí “La bicicleta acuática",
me gustaría saber esa elección de los
nombres de Brungilda y Rigoberto, es una obra muy tierna
y tiene dos personajes muy fuertes en sus nombres. De
alguna manera está dicho en la obra, pero me
gustaría que lo explicaras.
N : (se escucha una leve risa) De alguna manera son
dos personajes que reniegan de sus nombres, o sea esa
herencia y justamente estaban ustedes hablando de eso,
reniegan porque siempre sintieron que eran motivo de
burla sus nombres, hasta que uno le hace descubrir al
otro la belleza de ciertos personajes que llevan esos
nombres, o de las leyendas o de los cuentos, en este
caso Brungilda de la tetralogía de Wagner.
V : Sí de “El anillo
de los Nibelungos”
N: ...claro, entonces de pronto al descubrir eso, el
lado poético en el nombre de cada uno, porque
a ella le suena como un caballero en busco del santo
grial, entonces a partir de ahí ellos no solo
reconocen, empiezan a amar el nombre, porque además
lo pronuncia la persona amada.
V: Eso tiene mucha importancia.
N: ... es cuando cambia de verdad, uno se bautiza, cuando
la persona amada dice tu nombre por primera vez.
V: Sí, cierto. Norma muchas
gracias por tu tiempo y mucho éxito.
N: Muchas Gracias a ustedes, un abrazo muy fuerte
M: Gracias por haber visitado “Te vas a acordar
de mí ”.
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